Reflexología


El doctor Fitgerald descubrió que el cuerpo humano se podía  dividir en diez zonas verticales que recorrían todo el cuerpo y que empezaban en los dedos de los pies y de las manos e iban a terminar en la cabeza. Este hecho ayudo a localizar las zonas reflejas de los pies, ya que cada órgano o estructura anatómica se refleja en el pie cuando hay un mal funcionamiento o alteración en algún punto de la zona vertical que lo atraviesa.

Así resulta que los órganos que son centrales como por ejemplo la columna vertebral se refleja en el borde interno de ambos pies, así como articulaciones de los hombros se localizan en el borde externo y zonas de los dedos meñiques en su base.

Las zonas reflejas se manifiestan cuando hay alguna alteración en algún órgano del cuerpo sea del tipo que sea, inflamaciones agudas, traumatismos, mal funcionamiento , atrofias, fenómenos degenerativos.

Un simple masaje en los pies es muy relajante y placentero pero. Sin embargo, la reflexoterapia va mucho más halla de la exclusiva sensación, con los dedos pulgares se van masajeando los puntos dolorosos ocasionando un pequeño dolor “agradable” llegando no solo a aliviar sino incluso a curar y equilibrar los trastornos que padecemos restableciendo todo nuestro equilibrio de una manera integral.