Osteopatía

Nuestra postura nos predispone a padecer problemas estructurales. Al  estar de pie la gravedad ejerce una presión continua sobre nuestra estructura, especialmente sobre las articulaciones de la columna y los discos intervertebrales que actúan como amortiguadores, también sobre nuestros órganos abdominales y pelvianos. Si además añadimos los efectos de las malas posturas y nuestro estilo de vida, lleno de estrés, es fácil deducir que pronto pueden desarrollarse fallos mecánicos.

Son estos problemas estructurales y mecánicos del cuerpo los que  trata la osteopatía. Su campo de acción no es sólo la columna, sino toda la estructura corporal: huesos, articulaciones, músculos, ligamentos  y otros tejidos blandos de apoyo. Su objetivo es restablecer, mediante, presiones suaves y  maniobras manuales que restablecen el  adecuado funcionamiento y movimiento del sistema locomotor.