Dolores de espalda

En estos días en que vivimos, son muchos los factores que impiden que podamos vivir la vida desde la paz, la alegría y la unificación, impidiéndonos mantener una situación personal en la que nos encontremos con esa plenitud de vida o calidad a la que todos queremos llegar.

Todas estas situaciones son:

Por un lado la presión a la que continuamente nos sentimos sometidos, estas son de todo tipo, estrés, por toda la situación de exigencia laboral, por las realidades emocionales en las que continuamente nos encontramos y que no nos dejan ser nosotros mismos. Las vueltas que le damos a la cabeza continuamente y en la hacemos de un granito de arena una montaña, soks, o traumas emocionales y situaciones de bloqueos que desde hace tiempo tenemos y no nos dejan vivir desde esa libertad que todos deseamos.

Mos influyen las posturas que continuamente adoptamos en el trabajo y todas las situaciones laborales que obligan al cuerpo a estar en una situación incorrecta y obligándonos a perder el equilibrio tanto interno como externo y somatizando en el cuerpo toda clase de síntomas y desequilibrios que llegan a general unos efectos no deseados.

Estos efectos pueden ser: mecánicos, bioquímicos, nerviosos, bioeléctricos y magnéticos, orgánicos, psicológicos, etc. Todo ello va contribuyendo a que todo el equilibrio orgánico con sus funciones vitales alteradas se vayan deteriorando de una manera progresiva y afectándonos a todos nuestros tejidos y funciones y como consecuencia a todo nuestro estado anímico y emocional.

Nuestra energía vital va debilitando y nuestro cuerpo no puede hacer frente a la cantidad de presión a la que se encuentra sometido y produciendo una serie de bloqueos y compensaciones necesarias para seguir aguantando.

Como consecuencia de todo esto se van produciendo también una serie de carencias nutricionales que unido a lo anterior hacen que se generan en el organismo una serie de desarreglos que si no ponemos solución a tiempo nos acarrearan serios problemas.

Todos estos desequilibrios tiene solución preventiva y curativa con todas las terapias naturales que bien utilizadas nos ayudan a que nuestro cuerpo y nuestra psique se reequilibren, a todas esas emociones y funciones vitales vuelvan a su sitio, a que ese cansancio continuado y progresivo se soluciones y que la fuerza vital necesaria vuelva a encontrarse equilibrada. La meditación y el ejercicio contribuyen al mismo fin.